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CAPÍTULO IV

“EL  FARO DE TAPIA”

Con fecha 7 de enero de 1956 vio la luz el primer número de esta publicación, en su segunda etapa de vida. La primera había terminado bastantes años antes, a principios del siglo XX. Comenzaba, en esa fecha, una publicación mensual bajo el empuje del CIT tapiego, del que ya tratamos en el capítulo anterior.

El Faro de Tapia nacía con vocación de ser la voz escrita del Occidente de Asturias. No existía otra publicación periódica, en esos años, en otras localidades de la zona, salvo en Luarca. Era una hermosa aventura protagonizada por un pequeño puñado de hombres de Tapia. Entre los propósitos iniciales del periódico estaba llevar los sucesos y la vida del Occidente de Asturias a la amplia colonia de emigrantes asturianos en América. Parece ser que había sido una sugerencia de estos el lanzamiento del periódico. Así se decía en el editorial de presentación de ese primer número: Primero queremos servir la apetencia de noticias de quienes viven dentro y fuera del concejo, vecinos a él o lejanos, tras la singladura atlántica, residiendo en América, pues no en vano ha sido sugerencia suya en gran parte el que acometamos la edición del periódico con pretensiones de cordial y caluroso mensaje para cura de nostalgias allende los mares.

Se trataba, además, de ser portavoz del Centro de Iniciativas y Turismo de Tapia y queremos, también, que no se encoja en los límites del término municipal, sino que esté dedicado, referido, hecho todo él, en definitiva, en todo el Occidente de Asturias, desde los Oscos a Villayón y desde Luarca a Vegadeo.

Figuraba como Director del periódico Eugenio Martínez Pérez, que firmaba como Eugenio de Rioja, periodista del diario ovetense La Nueva España. Éste, de vez en cuando, escribía algún artículo en El Faro de Tapia. Gran parte de los artículos los escribía César Díaz Echevarria, quien además ejercía funciones de Administrador y distribuidor, a la vez que perseguía colaboraciones y anunciantes. César era el alma mater del periódico y se esforzaba cada mes en llenarlo de contenidos. El periódico se editaba en Oviedo.





César Díaz Echevarria (en el centro) preparando, junto a varios colaboradores, el envío por correo de los ejemplares de El Faro de Tapia 

El periódico, si bien de bajo coste, necesitaba inevitablemente un determinado volumen de anuncios. Y ésta fue, como era de esperar su cruz.  El precio de cada número fue, inicialmente, de 2 pesetas para pasar más adelante a 3 pesetas. Una parte importante de los ejemplares se remitían a América y un número ya menor a otras ciudades españolas. Pero estos ingresos eran insuficientes. De ahí la necesidad, común en toda la prensa periódica, de los anunciantes.  Y esto fue una penosa tarea. Costaba mucho conseguir anuncios y más, todavía, que permaneciesen en varios números.

Por tanto, la vida de El Faro de Tapia fue una constante odisea. Fue un milagro que alcanzase los 36 números y se pudiese editar, mes tras mes, hasta  diciembre de 1958. Es decir, tres años completos de existencia, salvando toda suerte de escollos económicos. Pero la ilusión de su publicación podía con todo.

La mayor parte de los números publicados tuvieron 8 páginas. Hubo algún número que constaba de más. Todos los publicados presentaban varias fotografías y, en ocasiones, dibujos.

En lo que respecta a su contenido hubo secciones casi fijas. Es el caso de comentarios sobre el CIT, la denominada Destellos, la de sociedad  (lo que podríamos denominar ecos de sociedad),  datos del Registro Civil, Cartas al Director y crónicas de las diversas poblaciones de la zona del Occidente de Asturias. Siempre, uno o varios artículos sobre cuestiones relativas a Tapia de Casariego y a algunos de esos pueblos o villas cercanas. No faltaban otros sobre el mar y la pesca, fruto no solamente de la importancia que estos tenían en la vida de la zona, sino también de la pasión de su autor, César Díaz Echevarría, por todo lo marinero.

Entre las firmas que pasaron, con más o menos frecuencia, por El Faro de Tapia podemos mencionar, entre otras, las siguientes: Andrés Méndez, Jesús Ordóñez, J. Antonio Labandera y la que se escondía tras el seudónimo de Almed, que podría ser Alejo Fernández Méndez ya que éste colaboraba también con El Faro.  Pero, como ya se ha dicho, era César Díaz Echevarría quien corría con llenar la mayor parte de las páginas, firmando de diversas formas, tales como C.D.E, César Lombán, César Lombán del Eo, Lombán, C.D. Echevarría y, en ocasiones, sin firma alguna.

Entre los anunciantes más habituales, que se mantuvieron prácticamente durante los tres años de vida del periódico, podemos enumerar a: Casa Joaquina, Confitería Milín, la serrería de Navia de Fernando Fernández Jardón, el almacén de fontanería y sanitarios ovetense La Marquesina, Carmen Pérez- Venta de mariscos, Droguería Cantábrica de Gijón, la sastrería R. Álvarez, Hijos de Carlos Albo S.A., Automóviles Luarca S.A. (ALSA), Anís de la Praviana, la gestoría administrativa de Oviedo Azcárate, Foto Súcaro, La casa del avicultor- García Saavedra, de La Caridad, el hotel La Marina, Almacenes Generales  y sus botas Chiruca, Navarro Óptico, Cantabria Agrícola, de Oviedo, Ramón Santamarina- Tejidos, el médico de Oviedo Dr. Eduardo G. Menéndez, Casa Julio y  la academia de corte y confección María Luisa. En los últimos números aparecen otros como Francisco G. Méndez- Carnets de conducir, Droguería Iñaki, de La Felguera, y Naranco- Minas mecánicas. Se observa que no hubo progreso en este importante capítulo de la publicidad. Ésta era, además, sumamente sencilla y sin el menor diseño. En la segunda parte de esta obra se han incluido algunos anuncios de esos establecimientos.

En los diversos capítulos de este libro se comentan aspectos, referidos a las distintas villas y pueblos del Occidente asturiano, que fueron objeto de artículos o noticias de los números de El Faro de Tapia publicados. Por este motivo, no se expone aquí el contenido del periódico sobre ellos.

Tras el número 34 de El Faro de Tapia, publicado el 7 de octubre de 1958, se produce la marcha del principal soporte de la publicación a Ribadeo, su nuevo domicilio profesional y familiar. De ello da cuenta un suelto de ese número que dice: Marcha sentida. Ha sido destinado a Ribadeo (Lugo) para hacerse cargo de la Agencia de los Seguros Sociales de la Cofradía de Pescadores y como Oficial de la Delegación Comarcal de Sindicatos de dicha villa, nuestro entrañable amigo César Díaz Echevarría que en esta villa también estaba empleado en la Delegación Comarcal de Sindicatos y era una de las piezas fundamentales en la edición de este periódico.

Muchos elogios había que hacer a favor  de este buen amigo, a quien tanto apreciamos todos los tapiegos, pero nos limitaremos a desearle los mejores auspicios en su nuevo cargo y a reiterarle, una vez más, nuestro más sincero afecto y el de todos los radioescuchas que echan de menos sus semanales charlas tituladas “Habla Tapia”, en las emisiones de los viernes de Radio Luarca.

Y tras esta marcha, poco tiempo más duraría ya El Faro de Tapia. El 7 de noviembre sale el número 34. Curiosamente quienes lo editan, tras la marcha de César, repiten el número anterior en el ejemplar de noviembre. Con ello, la secuencia numérica quedó duplicada en el 34. El  7 de diciembre de 1958 sale a la calle un nuevo número del periódico. Le asignan los números 35 y 36, evidentemente con ánimo de corregir el error sufrido en el número de noviembre.

Ese ejemplar de El Faro de Tapia del 7 de diciembre de 1958 sería ya el último. No salieron ya más números y se ponía fin así a la segunda etapa de esta publicación. Cargado de nostalgias, un editorial dice:  El Faro dice ¡hasta la vista! Quizás este número sea el último de El Faro de Tapia, debido a una crisis interna producida por una aguda falta de fondos para afrontar los gastos de la empresa. Hasta ahora fiábamos  en el pago de las suscripciones de ultramar, lo que nos causó engorrosos trámites para cantidades realmente insignificantes. Dejamos el envío del importe a la voluntad de los tapiegos, naviegos, castropolenses,  vegadenses, boalenses, etc y hasta luarqueses de allende los mares que recibían puntualmente el periódico. Pero, apenas, si hemos recibido una octava parte de nuestro crédito.

Además, muchos tapiegos que se dicen amantes de su villa, que han visto incrementar su negocio gracias a los veraneantes que ha traído EL FARO, apenas si quieren saber nada de esta crisis por la que atraviesa nuestro portavoz. Ellos debieran ser los que mediante la contrapartida de anuncios, mantuvieran la salida puntual de EL FARO, hasta salir de este déficit. La decadencia del FARO indica, en cierto modo, la decadencia de Tapia, que se queda sin voz para exponer sus problemas.

De no buscarse una solución antes del próximo mes de enero, EL FARO DE TAPIA dice a sus lectores ¡hasta la vista! Es posible que a la larga se eche de menos la compañía de este periodiquín y nos decidamos a patrocinar de algún modo su reaparición.

Entretanto, deseamos a todos nuestros lectores y anunciantes felices Pascuas y próspero Año Nuevo.

Es evidente, que quienes estaban al frente del periódico en esos últimos momentos se sintieron y se quedaron solos, sin ninguna clase de ayuda. Su tono amargo delata sus sentimientos. Pero, en todo caso, no cabe duda que se notó, por completo, la definitiva ausencia de César Díaz Echevarría al timón del periódico, que durante los tres años anteriores había llevado.


A continuación se muestra la portada correspondiente al número 1 de El Faro de Tapia. En el capítulo denominado "Portadas de El Faro de Tapia" se muestran otras 25.
CAPÍTULO VII

ECOS DE SOCIEDAD

El Faro de Tapia era un reflejo de la vida del Occidente de Asturias y, de forma especial, de Tapia. Al igual que en numerosos periódicos de toda España, tanto de pueblos como de capitales de provincias, presentaba una sección de Ecos de Sociedad. Por ella desfilaba toda la vida social del pueblo. A diferencia de otras publicaciones en las que esa información de la vida social se limitaba a una sección específica, normalmente designada como Ecos de Sociedad, en El Faro esa información se desparramaba por todas sus páginas.  En ocasiones se cobijaba bajo el título de Vida Social, pero en la mayoría de las ocasiones podían aparecer en cualquier página y bajo cualquier título. Y esto mismo sucedía en las pequeñas crónicas de las diversas poblaciones del Occidente astur, desde Vegadeo a Navia, en las que los cronistas de turno, daban cuenta de toda clase de eventos sociales de su localidad. De este modo, bodas, bautizos, fallecimientos, entierros, triunfos profesionales o avatares en los estudios de cualquier nivel eran objeto de noticia en cada uno de los números mensuales de El Faro de Tapia.


El periódico, al igual que sucedía en casi todos los de la época, se tratase de los grandes diarios de la capital de España como de los más pequeños de pueblos y ciudades, daba una gran importancia a esta sección. Solían tener muchos lectores y, en el caso de los pueblos, era uno de los medios más apropiados para conocer todo lo que sucedía en ellos y a sus habitantes. Por eso se comprende la siguiente nota insertada en el número 28 de El Faro de Tapia de abril  de1958: A propósito de nuestras "notas de sociedad". Por falta de la debida información, es frecuente que en nuestras "notas de sociedad" nos sea imposible saludar desde estas columnas a la totalidad de las personas que emprenden viaje o regresan a nuestra villa. Hacemos esta aclaración correspondiendo a una carta de un señor que, sin duda por olvido, no hace constar su dirección. Nosotros incluimos muy gustosos en la correspondiente relación a cuantas personas llegan o salen de Tapia, SIEMPRE QUE TENGAMOS CONOCIMIENTO de ello. Por lo tanto, quedaríamos muy agradecidos a quienes nos faciliten los datos correspondientes, referentes a familiares o amigos. Esto que acabamos de señalar, viene también al caso cuando se trate de bodas, bautizos u otros acontecimientos familiares de importancia. El Faro desea prestar la mayor atención a cuanto ocurre en nuestra villa y agradecerá toda colaboración en este sentido.

Ciñéndonos aquí a la localidad tapiega, ya que para las restantes localidades lo hacemos en el capítulo denominado De Vegadeo a Navia…, podemos citar, a título de ejemplo, algunos de esos acontecimientos locales de índole social que pasaron por las páginas del periódico de Tapia en esos años cincuenta. Ya en el número 1 se da cuenta del enlace Álvarez Escandón- Méndez Prieto. Nada mejor que transcribir la noticia publicada para conocer el estilo y las costumbres de la época.

Con gran solemnidad se celebró el doce de diciembre, en la Iglesia Parroquial de Tapia, adornada con tapices, flores naturales y gran profusión de luces, el enlace matrimonial de la señorita Amancita Méndez Pérez, con el joven don Luis Armando Álvarez Escandón, de Cangas de Narcea. La desposada daba el brazo a su padrino don Francisco Torres Pastor, industrial de Madrid, y el novio a su tía y madrina doña Elisa Escudero Noriega. La marcha nupcial fue interpretada en el armonium por la señorita Juanita González Díaz, de Arriondas.

Bendijo la unión y ofició la Misa de velaciones, el párroco de Trubia, don Amador Méndez Fernández, quien al final del Santo Sacrificio dirigió a los contrayentes una plática. Firmaron como testigos, don Pedro Rodríguez Noriega, tío del novio y médico de Arriondas;  don Leonardo Méndez Martínez, industrial de esta plaza; don José María González del Valle, prestigioso Ingeniero, por parte de la novia. Por parte del novio, don José Antonio  Menéndez Fernández, Abogado de Cangas de Narcea; don José de Llano García, Abogado y Secretario Judicial de ésta última villa; y don Benito Castelao, banquero. Finalizada la ceremonia nupcial, el gran número de invitados fueron obsequiados en el lujoso Hotel Moderno de esta localidad con un suculento ágape. Los novios salieron en viaje  de luna de miel para Madrid y diversas capitales de la península.

El número de El Faro de marzo de 1957, informaba de un hecho que solía darse en bodas en las que el novio era emigrante en algún país lejano y no pudiese desplazarse a España para la ceremonia: el de un representante del novio que acudía en lugar de éste. Así leemos: en Tapia, en el pasado mes, contrajeron matrimonio la señorita Claudia González López, hija de nuestro amigo don Eulogio González, con don Leonardo Vázquez García. Por ausencia del novio que reside en América, actuó en su representación un familiar. Una vez celebrada  la ceremonia, la novia dispuso viaje a Buenos Aires en donde residirá con su marido.

También eran noticia, con frecuencia, las peticiones de mano. Así leemos en un ejemplar de  noviembre de 1957, que por los señores de Vijande y García-Trio ha sido pedida, para su hijo Ángel, la mano de la señorita Clementina, hija de nuestros amigos los señores de Santamarina, concertándose la boda para el próximo mes de diciembre. Entre los novios se cruzaron valiosos regalos. Les deseamos nuestra cordial enhorabuena. Este acontecimiento tenía su continuación, unos meses más tarde, con la noticia que decía: el día 11 de diciembre, a las doce de la mañana, se celebró en la Iglesia Parroquial de esta villa la boda de la señorita Clementina Santamarina Méndez, hija de los señores Santamarina, del comercio local, con don Angel Vijande García-Trio. Fue madrina doña Joaquina Méndez Piñeirúa – madre de la desposada -  y padrino, el tío  del contrayente, don Manuel García-Trio. Bendijo la unión el Señor Cura Párroco de Tapia, don Bonifacio Amigo Fernández, quien pronunció una plática. Durante la ceremonia, el coro interpretó  varias composiciones religiosas. Los invitados, en número superior al centenar – lo que demuestra las grandes simpatías con que ambas familias cuentan en todo el Occidente – fueron obsequiados en el Hotel La Marina con un banquete y a continuación se celebró en el salón La Terraza un animado baile amenizado por la orquesta Monterrey de Ribadeo…

 Y otra boda, en el número de  febrero de 1958: el día 20 de enero en la Iglesia Parroquial de Tapia, santificaron sus amores mediante  el Sacramento del Matrimonio, la señorita Encarnación Mariñas Pérez y el joven Antonio Pola Marqués, hijos de conocidos armadores de pesca de Tapia. Fueron padrinos don Ángel  Pola García y la joven Felisa Mariñas Pérez, habiendo oficiado la Misa de  velaciones, el coadjutor de esta parroquia y profesor del Instituto Laboral, don Elías Fernández Fernández. Durante el feliz acto, la señorita Asún López Tobalina interpretó magistralmente diversas y emotivas marchas religiosas…

El nacimiento de nuevos hijos de los moradores de Tapia era, generalmente, recogido en El Faro en hoja de sociedad o en la información facilitada por el Registro Civil. En el mes de  febrero de 1957 se informaba de que recientemente ha dado a luz un precioso niño doña Elvira Pérez Núñez, esposa del Administrador de Correos de esta villa, don Camilo López Tobalina. Tanto la madre como  el niño – a quien pusieron de nombre Manuel - disfrutan de buena salud. Y, por otra parte, doble alumbramiento de la esposa de don Isidro Mon, productor pescador de esta villa, al traer al mundo hace pocos días dos preciosos niños, que hacen el número sexto y séptimo de sus hijos. Registramos también otro natalicio. Se trata de la esposa del Técnico Mecánico de Señales Marítimas, don José Luis González.

Los fallecimientos eran siempre noticia que se publicaba, como recuerdo de los vecinos fallecidos, más que para información general. Al ser El Faro un periódico de tirada mensual, lo normal es que las noticias de índole social se publicaran estando ya obsoletas en el sentido de que ya habían sucedido hacía días o semanas y, por tanto, todo el mundo conocía esos sucesos. Pero quedaba así guardado en letras  de molde el recuerdo de estos acontecimientos. Por otra parte, El Faro llevaba estas noticias a los suscriptores de diversos países americanos, quienes tenían así conocimiento de ellas y las propagaban entre sus paisanos extendidos por Argentina, Uruguay, Cuba, Méjico, Estados Unidos y otros países de aquel continente.

Así, en el número de marzo de 1956, se publicaba: En el viejo barrio de San Sebastián, a la avanzada edad de 84 años, falleció doña Florentina Maseda Martínez, persona de las de más edad de la villa. Su familia, viudo don  Enrique Irigoyen, hijas Dolores, Carolina, Gertrudis e hijo Enrique, reciben estos días numerosos testimonios de pésame al que unimos el nuestro.

En el ejemplar de El Faro de Tapia de enero de 1957, se daba cuenta de que recientemente falleció en Cádiz la ilustre tapiega doña Concha Reguero Fernández Campón, industrial de aquella ciudad. Había nacido en la vieja casona de Reguero, en Tapia, hacía 71 años, Casada con el indiano, don José Crespo Sánchez de Movellán, primo de los Marqueses de Movellán. Doña Concha vivía una vida feliz siendo madre de siete hijos: Concepción, Estefanía, Ángel, Felicidad, Amparo, Evangelina y José Crespo Reguero. La fortuna le sonrió espléndidamente y ayudada por su hija Concepción, labró una acreditada firma comercial en el comercio de Cádiz, del ramo mayorista de loza y cristal. Doña Concepción Reguero Fernández Campón era hija de don Ángel Reguero Guisasola y sobrina del Cardenal don Victoriano Guisasola Méndez, Arzobispo de Toledo.

Pero, sin duda, constituyó una noticia triste, en esos años, el fallecimiento en Tapia del sacerdote coadjutor de la Parroquia de la villa, don Sabino Lanza.  Era, además, profesor de Religión del Instituto Laboral. Una grave e incurable enfermedad se lo llevaba el 22 de julio de 1957 en medio de una general consternación.

El tema de los viajeros, tanto los que llegaban como los que salían del pueblo, era objeto de especial interés por parte del periódico y de sus lectores. Prácticamente, todos los desplazamientos de tapiegos y visitantes tenía su reflejo en las páginas del periódico. Así, el número de marzo de 1957 antes citado, daba cuenta de que después de contraer matrimonio, y para fijar su residencia en esta villa, llegaron a mediados del pasado febrero doña María del Mar Arbesú y su esposo don Luis Menéndez González, empleado de las obras de la traída de aguas. También han estado entre nosotros, unos días, la joven Inés García Sampedro, hija del industrial de esta localidad, don Marcelino García Carrelo y, pasando unos días de permiso, Juan Mariñas Pérez, que actualmente cumple el Servicio Militar en el Departamento Marítimo de El Ferrol del Caudillo. Con rumbo a Bilbao para cumplir el Servicio Militar como Alférez de complemento, hemos despedido el día 27 del pasado mes, al competente Administrador de Aduanas en esta localidad, don Desiderio López López. De su corto paso por Tapia deja gratos recuerdos. Procedente de Valladolid y para relevar al Cabo 2º José Borbolla Monasterio y Manuel Otero, han llegado el Cabo 2º Ricardo Rocha Albite y el soldado José Martínez Martín, que se harán cargo de la emisora y observatorio que el Ministerio del Aire tiene instalada en esta localidad. En corta visita a sus familiares pasó un día en esta villa don Hermenegildo Santiago Burgos, Ingeniero Jefe de la Fábrica TAFISA, acompañado de su señora e hijo político, don Luís, químico de la citada fábrica, a quienes deseamos saludar el próximo verano.

Las fechas navideñas registraban una importante llegada al pueblo de tapiegos que vivían fuera o parientes de vecinos de Tapia, así como algunos estudiantes. Y esto aparecía reflejado siempre en las páginas de El Faro. Así, en las Navidades de 1957 podíamos leer:

Viajeros: A pasar las Navidades con sus familiares, llegaron a nuestra villa: de Avilés, Jesús Rodríguez Martínez, Isidro Mon y Alfonso Vigil. De Oviedo, Julián Angulo Álvarez, señora e hijos; Aquilino Tejerina e hijos; José Manuel Maseda; María del Carmen Maseda; María Aurora y Luis Pola; Conchita Lebredo. De Gijón, Antonio Gómez, esposa e hijos; Ramón Enrique Álvarez Esteban; Juan José Carrasco; Tarsila García e hijos.

También regresaron: Rafael Pola, de Salamanca; Adriano Maseda Pérez, de  Pamplona;  Antonio Pérez Sánchez, de San Sebastián; Hilario Pelayo Mesa y Teodoro Díaz Carbajales, de Quinto de Ebro (Zaragoza);  de diversas poblaciones, Isabel Villamil, José Antonio Álvarez, Higinio Pérez Ferrería, Baldomero Fernández Menéndez, Juan Mariñas, Manuel Maseda y José Iglesias. A todos nuestra bienvenida. Salieron: para Cudillero, a pasar unos días con sus hijos, Ramón Arias y esposa; para Tineo, Luis Menéndez, esposa e hijo; para Coruña, José Ramón García Alonso; para Oviedo, Magdalena Fernández de Carreira y Joaquín Pérez Núñez, con su esposa e hijos.

Pero era en el verano cuando se producía el mayor movimiento de llegadas y salidas de visitantes o veraneantes a Tapia. Nada mejor que reproducir las noticias del ejemplar de El Faro del mes de agosto de 1957 para conocer esto y lo que representaban a Tapia  sus visitantes, en aquellos inicios del turismo de la villa y cómo estaba creciendo la cifra de veraneantes y visitantes, como fruto de la intensa campaña de promoción turística, auspiciada por el CIT y apoyada por el pueblo de Tapia.


                                    Grupo femenino de veraneantes y chicas de Tapia en la playa


Viajeros. Han llegado a nuestra villa numerosos tapiegos residentes fuera de ella, al objeto de pasar en Tapia las fiestas, los días de descanso o parte del verano, Entre ellos, recordamos a los siguientes:

José Garcia Noceda, de Avilés.
Florentino Díaz Martínez, señora e hijos, de Mieres.
José Díaz Martínez, señora e hijos, de Avilés.
Manuel Pérez, esposa e hijos, de Avilés.
Eugenio Arias Castañeira y familia, de Avilés.
Jesús Rodríguez Martínez, de Avilés.
Jesús Pérez Fernández, de Avilés.
José Pérez Fernández, de Jerez de la Frontera.
Manuel Maseda Díaz, de El Ferrol del Caudillo.
Joaquina Pérez Maseda y familia.
Eugenio Pérez Maseda, de Avilés.
Emilio Abril Méndez y familia, de Navia.
Emilio Álvarez Álvarez, de navegar.
Casimiro Vega Valdés, de Ribadesella.
Aquilino Fernández López y familia, de Oviedo.
Eleuterio Fernández Prendes, de Madrid.
Rafael Pola Marqués, de Salamanca.
Rafael López-Cancio Fernández, de La Granja.
Jesús López-Cancio Fernández y familia, de Madrid.
Carlos Cuervo Rodríguez y familia, de Candás.
Eduardo García López y señora de Avilés
Sofía Fernández López y familia, de León.
Nicolás Pérez  Castro y sobrino, Joaquín, de Avilés.
Angelina Pérez Fuenteseca Casariego, de Oviedo.
Angelina Quintana y familia, de Mieres.
Amancio Pérez Sánchez e hijos, del Faro de Lariño (Coruña).
Higinio Pérez Ferrería, de navegar.
Francisco Rodríguez García, de Avilés.
Nemesio Álvarez Fernández, de La Mortera (Luarca).
Rita Álvarez Fernández, de Grandas de Salime.
Maruja Álvarez Leirama y familia, de Helechosa de los Montes.
Segundo Fernández Sierra, de Mieres.
Antonia Maseda Cuervo y esposo, de Abres (Vegadeo)
Lolita Siñeriz de Pérez, de Muros el Nalón.
Carmela Álvarez Álvarez, de Lugo.
José Luís González, señora e hijos, de Santa Cruz de Tenerife.
María del Carmen Maseda González, de Oviedo.
María Aurora Pola Marques, de Oviedo
Antonio Lebredo Lanza, señora e hijo, de Pola de Lena.
Manuel Pérez García, de navegar.
Juan González Suárez, señora e hijos, de Oviedo.
Ramón Enrique Álvares Esteban, de Gijón.
Juan José Carrasco Villamil, de Gijón.
José García García, de Gijón.
José María Pérez Lanza, de Oviedo.
Ignacio Pérez Lanza, de Gijón.
Elisa Reguero, de Madrid.
Finita Vega, de Oviedo.
Carlos Rodríguez y esposa, Conchita Cancio Reguero e hijos, de Madrid.
Natividad Martínez y esposo, de Oviedo.
Florencio González y hermana, Pilar, de Oviedo.
José Antonio Galán Flórez, de Oviedo.
Antonio Gutiérrez Moreno, de Oviedo.
José   María Veiguela, de Collanzo.
Aurita Rodríguez e hijos, de Madrid.
Socorro Martínez Martínez, de Madrid
Bernabé Álvarez Leirana y esposa, de Madrid
José Luís Tejerina García, de Madrid.
José González Fernández, de Larache
De buena gana daríamos también nombres de otros veraneantes, pero para evitar omisiones que, dado el gran número  de los que hay, resultarían inevitables, preferimos silenciarlos.



                                    



      Imágenes de un grupo de baile asturiano en una fiesta, en el verano de 1959, en un chalet de Tapia

Entre los viajeros que eran siempre citados, estaban los jóvenes de Tapia que marchaban a cumplir su servicio militar a diferentes lugares. Así, por ejemplo, en  un ejemplar de marzo de 1958 se dice que salieron para cumplir el servicio militar a diversas capitales de la península los jóvenes de esta villa  José Antonio Zaragoza González, Balbino García Sampedro, Etelvino Fernández, Alejandro González, Francisco Rodríguez Acevedo y Enrique Álvarez Esteban.

En ocasiones, el motivo de la noticia  de viajes era para informar, más bien, del objeto de la misma. Es el caso de la reseña de noviembre de 1958, cuando se citaba un viaje del Farmacéutico de la villa, Nicolás López-Cancio y César Fuenteseca para ir a una cacería a Salamanca o el viaje de turismo a Francia del doctor Rául Villarrica Subirán, su esposa María Antonia López-Cancio y su hermana, María Elvira.

Por cierto que no deja de ser curiosa la nota de redacción que en  julio de 1958 decía: Ante la gran cantidad de personas que por el verano honran  nuestra villa con su visita y para evitar cualquier olvido involuntario en nuestra sección de viajeros, suprimiremos ésta hasta el próximo mes de setiembre.

Los éxitos profesionales de gentes de Tapia o relacionadas con la villa tenían, igualmente, amplio eco en El Faro, tan pronto llegaba a la redacción de éste la noticia correspondiente. Este conocimiento podía llegar tanto de una transmisión boca a boca como porque el propio interesado o su familia la hacían  llegar a la redacción del periódico. Así, en el número 3 de El Faro leemos: Capataz agrícola. Marcelino Rodríguez Fernández, hijo de nuestro buen amigo el ex alcalde de esta villa don Antonio Rodríguez, obtuvo recientemente, tras difícil oposición  en Madrid, el ingreso en la Escuela de Capataces Agrícolas con el número cinco de su promoción. Esta profesión, nueva en España, ofrece mucho porvenir habida cuenta del carácter agrícola de nuestra nación. Inmediatamente se incorporó a la Escuela Granja de Albacete para seguir en ella los dos cursos de estudios y prácticas de esta profesión. Esperamos que Marcelino, bueno y simpático, mejore aún más el número obtenido.

Y los éxitos de los estudiantes de Tapia, aunque fuesen modestos, se veían siempre reflejados en las páginas de El Faro. Así ocurría en  julio de 1958 con la noticia: Nuevos bachilleres laborales. En el Instituto Laboral de Mondoñedo han obtenido el título de Bachilleres Laborales los jóvenes de Tapia, Antonio Nogueiro Marqués, Francisco Fernández Fernández, Antonio López Álvarez, Enrique Fernández Menéndez, José Ramón Arias Álvarez, Jesús Fermín Rodríguez Pérez y Eugenio Maseda González.

Era noticia siempre relevante en Tapia y en su vida social el nombramiento de nuevos profesores para el Instituto Laboral, así como la marcha a otras localidades de alguno de ellos. Así, en los primeros números de El Faro se puede leer: Nuevo profesor. Para la asignatura de dibujo en el Instituto Laboral, ha sido nombrado con carácter interino, don José Carrasco Maseda. También, otros nombramientos en otras áreas como los que se incluían en un ejemplar de finales del año 1958: Toman posesión de sus cargos. Timoteo Gutierrez Martín, nuevo Comandante del Puesto de la Guardia Civil de Tapia; José de la Mata, nuevo Administrador de Aduanas; Jesús Ballester Serna, segunda plaza del ciclo especial; la Maestra de niñas de Tapia, Concepción Alonso Díaz.

No faltaban nunca las noticias del Registro Civil, relativas a matrimonios, nacimientos y defunciones. Esos años, tal como vemos en El Faro, los matrimonios abundaban, y los nacimientos superaban mucho a las defunciones. Como muestra, en uno de números de 1956, se informaba de que:

Del 20 de enero al 20 de febrero se realizaron las siguientes inscripciones: Matrimonios: Germán Martínez García con Clementina Antonia Prieto Martínez; Manuel Fernández Méndez con Lucía García Fernández; José María López Fernández con  Gloria García Trabadelo;  José Benito Fernández González con María del Rosario Domitila García López;  Rosendo Pérez Gayol con María Gumersinda López Fernández;  Valentín López Fernández con Ángela Prieto Fernández; Manuel Suárez Fernández con María Amelia García Jonte.

Nacimientos: María Lucía García García, Jorge Fernández Lanza, Casiano Cuervo Maseda, Araceli Santamarina García, Juan José Díaz Fernández, Josefa Fernández Méndez, José García Fernández, María Esther Iglesias García y José Fernández Pérez.

Defunciones: Antonio Barbosa Dacosta (48 años), José Antonio Ramos Méndez (78 años) y José González Villamil (6 meses).

Es decir,  7 matrimonios, 9 nacimientos y 3 defunciones en un mes. Estas cifras, no obstante, oscilaban bastante. Así por ejemplo, en el período de 21 de mayo a 20 de junio de 1957, se produjeron 1 matrimonio, 7 nacimientos y 2 defunciones.

SEGUNDA PARTE

CAPÍTULO X

PORTADAS DE “EL FARO DE TAPIA”


 En las páginas que siguen se muestran las portadas de una parte de los ejemplares de El Faro de Tapia,  que fueron publicados entre enero de 1956 y diciembre de 1958. Aparte de lo que suponen como recuerdo de una época, son una pequeña muestra de lo que era noticia, por aquellos días, en la villa de Tapia y en el Occidente de Asturias.